Menu

Tenayuca, extensa zona arqueológica con vestigios de cultura chichimeca y teotihuacana

Comunicado No. 57/2011
12 de enero de 2011

***Además de la pirámide se puede visitar el Museo de Sitio que exhibe vasijas trípodes, figurillas antropomorfas y monolitos de piedra

La zona arqueológica de Tenayuca, primera capital de los chichimecas en la cuenca de México, se ubica en el municipio de Tlalnepantla de Baz, a 10 kilómetros al noroeste de la Ciudad de México y la manera más sencilla de llegar a ella es por el eje central Lázaro Cárdenas, hasta el final, donde se encuentra el pueblo de Tenayuca. La zona arqueológica se encuentra adscrita a INAH-Conaculta.
 
      El nombre de este pequeño poblado, que en náhuatl significa “lugar amurallado”, se caracteriza por tener calles empedradas y está construido sobre una extensa zona arqueológica con vestigios de cultura teotihuacana y chichimeca, así como acolhua y mexica.
 
      La zona arqueológica cuenta con un museo de sitio llamado Xólotl, en el que se exhiben más de 100 piezas arqueológicas representativas del lugar, como vasijas trípodes, figurillas antropomorfas y algunos monolitos de piedra. También se ilustra con pinturas y fotografías la vida del pueblo, el rescate y reconstrucción del lugar.
 
      Principales atractivos del museo son una maqueta elaborada en madera de la Pirámide de Tenayuca y un bracero. El horario de visita es de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas y el costo de acceso es de 35 pesos.
 
      El estudio arqueológico de la zona comenzó en 1914 y se le calificó como monumento arqueológico. Las autoridades ya habían tomado nota desde 1898 del promontorio de tierra y lodo que existía en el centro del pueblo, en el que se descubrió la pirámide de Tenayuca.
 
      Tenayuca, según las fuentes históricas, fue fundada por el dirigente chichimeca Xólotl, hacia el año 1200 después de Cristo. En diversas crónicas se menciona que los chichimecas eran nómadas que habitaban en cuevas, vivían de la caza y la recolección y vestían con pieles de animales.
 
      Fuentes como el Códice Xólotl y las historias de Ixtlixóchitl narran la historia de la llegada del grupo chichimeca comandado por Xólotl, su hijo Nopaltzin y otros jefes chichimecas. Poco a poco, a través de conquistas militares y alianzas matrimoniales conformaron lo que más tarde fue la Chichimecatlalli o reino chichimeca.
 
      Al llegar nuevos inmigrantes a la cuenca, Xólotl les repartió territorio a tepanecas, otomíes y acolhuas; a los primeros les cedió Azcapotzalco, a los segundos Xaltocan y, finalmente, a los acolhuas les otorgó Coatlinchan. De este modo la región organizada por Xólotl se extendió hasta Texcoco, donde más tarde se trasladó la capital de los chichimecas.
 
      El sucesor de Xólotl fue Nopaltzin, quien consolidó el reino chichimeca. Tlotzin, hijo de Nopaltzin, se convirtió en el señor de Tenayuca. En el códice que lleva su nombre, Tlotzin narra la forma en que aprendió a comer alimentos cocidos y a cultivar la tierra gracias a las enseñanzas de una chalca llamada Tecpoyo Achcautli.
 
      A la muerte de su padre, Quinatzin trasladó el asiento de su poder a Texcoco, capital de Acolhuacan, hecho que trajo como consecuencia que Tenayuca perdiera jerarquía y quedara como un sitio secundario y que posteriormente fue conquistada por Tenochtitlan.
 
      En la actualidad se puede observar un enorme basamento de planta cuadrada y varios cuerpos escalonados con un acceso hacia el poniente, dividido por dos alfardas que conduce a dos templos gemelos, el del norte dedicado a Tláloc y el del sur a Huitzilopochtli.
 
      Algunos escalones presentan grabados que aluden al glifo del año, cuchillos, círculos, turquesas, escudos, banderas y cuentas preciosas.
 
      Este edificio fue aumentando sus dimensiones pero conservó las características iniciales de la primera construcción.
 
      El basamento de la última etapa, mide de norte a sur 62 metros y de oriente a poniente 50 metros; está rodeado por una plataforma sobre la cual se construyó una serie de 138 serpientes llamada coatepantli "muralla de serpientes"; los cuerpos estuvieron cubiertos por estuco y pintados de diversos colores con las escamas marcadas en color negro.
 
      Al norte y sur del edificio se localizan unos pequeños altares, de un lado se colocó una serpiente enroscada o xihucoatl, "serpiente de fuego", su cabeza presenta una cresta con puntas que representan a las estrellas. Estas serpientes, al igual que las del coatepantli y los grabados de las escalinatas, estuvieron relacionadas con el culto solar, con la renovación del fuego y al período cíclico de 52 años.
 
      A 200 metros de este sitio se localiza Tenayuca II; por su distribución y complejidad se ha determinado que su función debió ser habitacional; en algunos cuartos se observan pisos de estuco y se piensa que estuvo destinada al grupo dirigente.
 
      Al parecer se hicieron distintas remodelaciones y adosamientos; podemos distinguir varios cuartos con fogones en su interior, pasillos, escalinatas, desagües, depósitos, entre otros.
 
      En tanto, en la plaza principal del pueblo, al sur de la pirámide se localiza el Templo de San Bartolomé Tenayuca. Su construcción pudo haberse iniciado en 1524-1525 después de la llegada de los frailes franciscanos. 
 
      En el Mapa Geográfico del Valle y la Ciudad de México de 1550, se identifica un pequeño templo nombrado "tanaiaca". Su edificación con cantera rosa de la Sierra de Guadalupe y con materiales de adoratorios o parte de la pirámide es ostensible, de tal forma que se pueden admirar, varios jeroglíficos labrados en algunas piedras.
 
      El edificio presenta una fachada sobria con una puerta de medio punto y dos columnas como contrafuertes y en la parte superior un nicho con la figura de San Bartolomé Apóstol. 
 
      Todos los años, el 24 de agosto, el pueblo celebra su fiesta patronal. Entre la pirámide y la parroquia, se encuentra la Plaza Wichita, nombrada así en honor al hermanamiento entre Tlalnepantla de Baz y dicha ciudad estadounidense.
RGT
México / Distrito Federal