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RECUPEREMOS LA TEATRALIDAD TRANSGRESORA DE JULIO CASTILLO: LUIS DE TAVIRA

Comunicado No. 1160/2008
23 de septiembre de 2008

***Artistas del arte dramático recordaron al director de escena en el vigésimo aniversario de su fallecimiento

De izquierda a derecha Enrique Singer, Esther Seligsón, Braulio Peralta, Saúl Meléndez, Angelina Peláez y Luis de Tavira. Foto: F.S./Conaculta  La mesa redonda Recordar a Julio vertió en una propuesta para recuperar la poética y la teatralidad del director Julio Castillo como el modelo de la renovación que actualmente necesita el teatro mexicano.

Los participantes más explícitos en esta iniciativa fueron Luis de Tavira, Angelina Peláez y Enrique Singer, quienes resaltaron su poderosa imaginación y su sentido crítico en la interpretación y recreación escénica.

Luis de Tavira, director artístico de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), destacó como una de las principales aportaciones de Julio Castillo al teatro mexicano su “teatralidad transgresora” y su liberalidad para recrear.

La necesidad de liberar al teatro de montajes literales –Castillo siempre fue consciente de que un “texto es solo un pretexto”– es un imperativo para que el teatro mexicano asuma hoy la radicalidad del arte dramático, agregó el director de escena.

De Tavira vinculó a Castillo con los esperpentos de Valle Inclán y Buñuel; comparó con un “meteoro” su aparición en la escenografía nacional a finales de los años 60 y propuso recordar aquel “incendio” para seguir haciendo teatro hoy en México.

“Con él se murió una forma de ver el teatro”, afirmó por su parte Enrique Singer, quien insistió en el rescate de la visión libertaria y subversiva que éste tenía del arte dramático para formular un nuevo proyecto de teatro en el país.

Singer recordó a Castillo provisto de un amor crítico y nacionalista a México y de un sentido del trabajo colectivo que a su juicio hoy serían idóneos para superar el grave problema de atomización que enfrenta la producción dramática.

La actriz Angelina Peláez perseveró en la misma propuesta al describir a Castillo como el “jefe de una feliz pandilla de teatreros” que se la pasaban “redescubriendo el mundo con el sentido lúdico del recreo”.

La escritora Esther Seligson, el periodista Braulio Peralta y Saúl Meléndez, los otros participantes en la mesa redonda, se abocaron a aportar rasgos, anécdotas y datos biográficos de Julio Castillo (Ciudad de México, 1944), fallecido el 19 de septiembre de 1988.

Todos los ponentes lo recordaron como un hombre bueno, apacible, tierno, sencillo, simpático y dotado de gran sentido del humor, aunque en su mirada y sus gestos persistían la tristeza, el silencio y la soledad.

Conmemoraron su escenificación histórica de Cementerio de automóviles, de Fernando Arrabal en 1968, con la cual se ubicó en los primeros planos de la escenografía nacional, y sus posteriores éxitos en el montaje de obras de Ionesco, Brecht, Pirandello, Gorki, Plath y Wilde, entre otros. Y también, por supuesto, la puesta en escena de sus tres últimas obras: De la calle, de Jesús González Dávila; Dulces compañías, de Óscar Liera, y De película, de Blanca Peña.

También se evocó su incursión en la dirección de telenovelas y series de teleteatro (alrededor de 30) y en el cine, con Apolinar (1971), escrita por él, Blanca Peña y Luis Torner. Esta película no ha sido aún estrenada. Actualmente está enlatada en Estados Unidos por un problema legal derivado del embargo de una compañía estadounidense sobre los productores de Apolinar.

La mesa redonda Recordar a Julio se realizó en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), donde también se proyectaron los videos La hora del recreo. Testimonios después de 20 años, producida por la Compañía Nacional de Teatro, y Voces del 19 de septiembre de 1988, de TV UNAM; y el CD interactivo Julio Castillo, serie La escena mexicana.

Este documental, presentado por la directora Sonia León, incluye una entrevista con Castillo poco antes de su fallecimiento y diversos materiales relacionados con su obra y vida íntima, entre ellos 600 fotografías, 40 programas de mano y 14 videos, la mayoría procedentes del archivo de Blanca Peña.

El CD fue elaborado por el Centro de Investigación Teatral Rodolfo Usigli (CITRU) del INBA, a la que recientemente Blanca Peña, viuda del director teatral, donó el archivo con documentación suya y de Julio Castillo.

En el vestíbulo del teatro Julio Castillo está en exhibición la muestra fotográfica Cenizas de la mirada, de Rogelio Cuéllar, que rescata imágenes de algunas de las obras montadas por el extinto director de escena. (ATR)

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