Visión de seres y cosas que son sueño, recuerdo,
Elocuencias de un loco que vigila una ciudad
cercana al mar. De noche y de día el juego del
amor, la sed de eternidad en una clara mirada que hace
amables, cálidas las ruinas de la vida cotidiana.
Miradas y risas son reflejos que iluminan las paredes,
la sombra de las palabras. Del mar al centro de la casa
por la ventana abierta plenitud del vacío, música
para este testigo inmovilizado frente al sol, que no pide
un lugar ni culpa a nadie por el mundo que hereda. Horacio
Ortiz Villacorta Ramírez ve la prisa y todos sus
viajes; ve el reposo y el acecho, es sombra y semilla,
respiración natural ante el cansancio de la búsqueda.
Víctor Soto Ferrel.
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